Reflexiones Insomnes – Ruinas

Podéis imaginar cualquier ruina y os viene a la cabeza un sitio que visitaríais encantados y con mucha curiosidad y donde siempre te encuentras a un grupo de turistas alemanes vistiendo ropa muy rara. Pero, ¿os imagináis como debió ser hace muchos muchos años cuando todo estaba nuevito, recién estrenado? Vale. Ahora imaginaros un lugar concreto que voy a describir. Imaginaros un puerto de la Nueva España. Una pequeña fortaleza hecha con rudimentarios muros de piedra (una arquitectura rompedora en su momento).  De poca altura y pequeñas dimensiones. Un puerto de segunda. Un puesto de vigilancia. En el muelle, apuntando a posibles invasores y piratas, un cañón señala el horizonte marino.

….

Y unos años después, los hombres que lo construyeron y habitaron se marchan (o mueren). Pasa el tiempo y la selva va cubriendo poco a poco el lugar. Pasan años,  décadas, siglos… Es lugar queda abandonado.

….

Un día, un alemán aficcionado al trekking y, mira tú que casualidad, dueño de un resort en Punta Vallarta, haciendo senderismo tropical y buscando una buena ubicación para su nuevo negocio, encuentra en la tupida selva al borde del océano ese pequeño milagro del pasado tal y como lo abandonaron siglos atrás con algo más de vegetacións. Años y años sin que los ojos humanos vieran ese edificioo, ese cañón en el muelle. Ese cañón cuyas únicas marcas de vejez son el óxido que produce la cercanía del agua salada y los miles -en su vida- de huracanes y lluvias tropicales azotando el Caribe.

Y aquí la historia tiene dos finales.

-El primero más soso, más hollywoodiense, el alemán encuentra el cañón y hace un museo y es bueno.

-El segundo desenlace: el alemán, en un alarde de inspiración divina empresarial, compra las tierras a sus moradores por cuatro perras, soborna a funcionarios del estado y monta el siguiente resort de su cadena en las ruinas llamado “Hernán Cortés” y quintuplica su ya poderosa fortuna.

Respondan a las siguientes preguntas:

¿Qué final les gusta más?

¿Qué final es más probable?

¿Alguien piensa que lo que he contado es una fantasía?

¿Tan importante es saber de donde venimos que hay que conservar cada pedazo de roca que forma parte de algo y tenga más de 50 o 100 años y darle un “valor”?

Me pregunto que conservarán de nosotros las futuras generaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s